jueves, 29 de marzo de 2012

Hoy es día de huelga general y...

en mi barrio la gran mayoría de comercios estaban abiertos. ¡Qué triste visión! ¡Qué pena no poder decir que no consumiré en ninguno de ellos nunca más! Intenté buscar un bar, un herbolario o una peluquería cerrada para saber dónde ir la próxima vez. Pero nada. Pasé por el bar de la esquina, aquel al que ya no vamos porque tiene a poquísimos trabajadores contratados para el número de clientes que asumen. Sí, aquel en que como tantos otros, se escatima en trabajadores pero no en horas extras, quién sabe si pagadas o no. Vi curritos quitando alguna de las pocas pegatinas que algún piquete les había pegado en el cristal, trabajadores que ganando 700 euros parece que van a heredar la empresa, con ese resentimiento que cubre de orgullo el miedo, la falta de valor para enfrentar la injusticia disfrazada de mil excusas.

Hemos paseado kilómetros hasta el centro de la ciudad, hemos cruzado piquetes del 15-m, mucha policía en Montera, hemos llegado a una puerta del Sol totalmente llena y mis 15 kilos de embarazo han puesto el límite y hemos dado la vuelta.

Al llegar a casa he mirado el facebook y había un comentario de una tienda infantil que decía algo así como "Toda mi solidaridad con los trabajadores pero hoy tengo que abrir blablablablabla". ¿Cómo se puede ser tan cínico e irrespetuoso con la gente que se está jugando el tipo por ejercer su derecho a la huelga? Si abres, encima no te rías de la gente. Al poco tiempo ha borrado su entrada y yo he quitado mi "me gusta" de su página. Anécdotas de las redes sociales.

He pensado en todos los familiares y amigos, a los que quiero con locura, que no hacen huelga, no por ideología (lo que me parecería al menos coherente) sino por excusas y miedo. Excusas hay muchas y no voy a gastar teclado repitiéndolas. Todos sabemos cuáles son si somos un poco honestos con nosotros mismos. ¿Y el miedo? El miedo es lógico dado el nivel de aislamiento en el que estamos sumidos. Nadie da nada por nadie, y mucho menos en el trabajo. Otro gallo cantaría si hubiera un alto nivel de asociacionismo y apoyo mutuo entre los trabajadores pero parece ser que hasta que no caigan los derechos y no se hundan los sindicatos subvencionados nada cambiará.

También he pensado en conocidos que son autónomos y nunca hacen huelga. Quizás piensen que todos estos reajustes del sistema no les afectan. Siento decirles que están equivocados y verán bajar su número de clientes y alumnos a medida que "la crisis" del capitalismo y del Estado siga su proceso natural. De hecho, quizás tendrían que plantearse que la mayoría de las personas que solicitan sus servicios son trabajadores con mayor estabilidad laboral y que la gente cuando recorta de sus gastos, lo primero que va recortando es del ocio, de lo prescindible a lo imprescindible. En realidad, que la gente deje consumir es el efecto de todos los recortes y quizás sea el comienzo de otro sistema más justo, aunque la transición vaya a ser dolorosa. Pero también puede ser el comienzo de algo peor. Como no soy Nostradamus ni tengo bola de cristal, mejor no hacer predicciones.

Parece triste que en el fondo el ser humano caiga en las mismas piedras día tras día, año tras año, siglo tras siglo.

Una huelga de un día es una protesta, si es masiva podría dar fuerzas para hacer algo más grande ya que las huegas no deberían parar hasta que se hubieran conseguido los objetivos. Eso suena muy bien pero si poca gente secunda huelgas de un día, ¿quién secundará una huelga de una semana?

La realidad es que "los mercados", esos a los que ya se considera como los nuevos dioses, han conseguido su "sacrificio": la reforma laboral del despido. Ahora pedirán lo siguiente y lo siguiente hasta bajar los sueldos a la mitad, eliminar los convenios y que todos los contratos sean de despido sin indemnización. Éste ya era casi gratis en el tan extendido contrato temporal y gratis total para los falsos autónomos. Ahora toca extenderlo a los que todavía tienen contratos indefinidos.

Pero es el momento de abandonar el detalle y ver el paisaje completo. Es el momento de REFLEXIONAR sobre el mundo en el que queremos vivir. Y esta reflexión debería trascender la mera lucha monetaria, cuestionar nuestra forma de vida y nuestros valores. Y el siguiente paso debería ir por allí, observemos el mundo como un extraterrestre y preguntémonos cómo hemos llegado a este absurdo y loco sistema que nos tiene a todos esclavizados detrás de zanahorias y espejismos, en la soledad más absoluta o entre compañías y placeres superficiales. Algo aún peor, vivimos bajo una permanente amenaza de guerra, fría o caliente, que se libra por los recursos mundiales, recursos destinados a satisfacer a la sociedad de consumo.

Si algo me gustó del 15-m fue que la gente comenzó a hablar por las calles, en el metro, en las plazas, en todas partes. Y cuando digo hablar me refiero a COMUNICAR, a discutir sobre temas importantes aunque fuera desde puntos de vista diferentes e incluso opuestos. Hoy yo no encuentro esos foros de discusión, ni siquiera entre familiares. Muchas veces se enciende la televisión, se cuentan anéctodas estúpidas sobre peinados y ropas de los diferentes personajes que aparecen en pantalla, van pasando una tras otra las noticias del telediario, se comentan sin ningún tipo de análisis profundo en un par de frases, después llegan los postres y nos vamos. Siempre recordaré ese día de mayo en el que iba en el metro con una pancarta con una foto de Alan Greenspan y Trichet con la pregunta "¿Y a estos quién los ha votado?". La gente del vagón me preguntaba por ellos y yo se lo explicaba, otros simplemente me decían que lo que había que hacer era echar al PSOE en las próximas elecciones. Mucha reflexión tampoco había en sus palabras, es cierto, pero se había roto la barrera del silencio entre los desconocidos de la ciudad. Y eso hoy en día es toda una victoria.

Ojalá esta primavera haya llegado con un nuevo soplo de energía y conciencia, y esta vez no volvamos a disgregarnos y fragmentarnos en mil luchas.

Y termino con la historia de una huelga solidaria de las de verdad, para aprender todo lo que podamos de ella:

https://www.diagonalperiodico.net/El-apagon-que-instauro-las-ocho.html

ACTUALIZACIÓN 30/03/2012

Ayer detuvieron a uno de los abogados de la asesoría jurídica de CNT Madrid y a un compañero del Sindicato de Enseñanza. El primero ya ha salido, el segundo todavía no. ¡Libertad a todos los detenidos por luchar! Me gustaría encontrar algún enlace con información actualizada de todos los detenidos, liberados y heridos (piqueteros atropellados, apuñalados y agredidos por la policía) de esta jornada.




domingo, 18 de marzo de 2012

Sinead O'Connor, una voz maternal.

Sinead O'Connor tiene muchas canciones que hablan sobre diferentes ángulos de la maternidad, incluso los más tristes. Una de ellas es "Three Babies" que, a pesar de su dulzura, es una nana sobre la pérdida, la ausencia y el duelo. Sí, los tres hijos que no llegó a conocer porque murieron en el camino. Hasta que no leí la letra no entendí cuál era el verdadero significado de la canción:



En este último disco, ha incluido otra canción, al parecer una de sus favoritas, que se llama "I had a baby". La interpretación de la letra es libre pero parece que está contando la historia de una mujer que se queda embarazada en una aventura de una noche, transmite su emoción por haberlo tenido de una forma tan hermosa y la multitud de contradicciones que se producen en una situación así.

sábado, 10 de marzo de 2012

Un fin de semana con Rosa Zaragoza.


En enero, la cantante catalana Rosa Zaragoza estuvo en Galapagar en un encuentro organizado por Lorena y Elisa (de La Violeta y 107 Espacio Abierto). No sé cómo llegué a su canción "Rumba de las madres" y, desde que la escuché por primera vez, ya embarazada, me emociono cada vez que la pongo:



Por eso, en cuanto me enteré de que se acercaba por Madrid, no lo dudé, tenía que ir allí. Además, quería intentar desconectar de la ansiedad, los problemas y las preocupaciones y conectar con el bebé. Durante esos dos días pude compartir momentazos junto a otras mujeres, con y sin hijos, un papi y otras embarazadas. El taller se llamaba "Cantar y bailar, nacer y renacer".

Lo primero que hicimos fue poner música a nuestro nombre en un verdadero "streaptease del alma" pero uno de los ejercicios o juegos, si preferimos verlo así, que más me gustó fue el de recordar nuestra genealogía femenina. Como a nuestro hijo le estamos haciendo un árbol genealógico me resultó fácil recordar hasta los nombres de mis tatarabuelas. Pero esto era más que eso, había que rememorar o reconocer las cualidades positivas de esas personas, cualidades, recuerdos buenos y, sobre todo, las canciones que nos habían transmitido esas mujeres. ¡Ahí residía la dificultad de algo aparentemente tan fácil! ¡Cuántas veces sólo podemos ver lo malo, lo negativo y lo traumático! Y tanto más difícil cuanto más nos acercábamos a la base del árbol genealógico...

Desde aquí quiero rendir ese homenaje a las mujeres de mi familia que me precedieron:

Bisabuela María: recuerdo tus rosquillas, tu pelo blanco y tu fortaleza de mujer de campo.

Bisabuela Angeleta: recuerdo tu simpatía y que siempre me decías "mol maca" cuando me veías.

Abuela Petra: me enseñaste canciones como "la chata berenguela" y nos cantaste a todos los primos "vamos a la cama" o "la conga de Jalisco" mientras íbamos en fila hasta la habitación. Según muchos familiares, nos parecemos físicamente, lo que me alegra, ya que siempre has tenido una cara muy bonita y con mucha personalidad.

Abuela Teresa: me has transmitido energía, fuerza y potencia. Me enseñaste a cantar esa canción tremenda que dice "Amor de hombre... que estás haciéndome llorar una vez más..." :P

Tías Ana, Rosa y Gemma: vuestro sentido musical ha iluminado siempre las reuniones familiares, siempre me gustó escucharos cantar la jota de "Es la chica segoviana... la mujer que yo más quieroooo".

Tías Ángeles y Mayte: De Ángeles recuerdo las canciones de los ochenta que ponías en el radiocasette, de Mayte recuerdo que me enseñaste con 4 o 5 años canciones de Leño: "las cucarachas" y la de "corre, corre, corre que te van a echar el guante..." :)

Mi madre, Ofelia: Me has transmitido tus ojos, parte de tu inteligencia, independencia, afán de superación y fuerza de voluntad.

Como dije ese día, me costó mucho fijarme sólo en la genealogía femenina sin hablar de la masculina, ya que los hombres de mi familia me han transmitido muchísimo, también en el plano musical o cantarín. ¿Cómo no mencionar a mi padre y su inseparable guitarra? Creo recordar que también íbamos a hacer el mismo ejercicio con ellos pero finalmente no hubo tiempo. En cualquier caso, y ahora que se va acercando la fecha del parto, yo también tengo mucho más presente a las mujeres de mi familia, a las que parieron antes que yo, para darme fuerza acordándome de ellas y pensar que si ellas pudieron, yo también.

De las canciones que recordaron las otras mujeres, me gustó mucho la jota que dice "y si no se le quita bailando, los colores a la molinera..." y la canción de Mikel Laboa que habla de un pájaro sin alas:



Hegoak ebaki banizkio
nerIa izango zen,
ez zuen aldegingo.

Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango

eta nik...
txoria nuen maite.

Si le hubiera cortado las alas, habría sido mío, no habría escapado. Pero así, habría dejado de ser pájaro. Y yo, yo lo que amaba era un pájaro.

Para mí, uno de los momentos más especiales del taller fue el de crear una canción de bienvenida para nuestros bebés. Nuestra canción tiene una melodía muy sencilla que a veces en casa tocamos con la guitarra y la letra, todavía inacabada, y dice algo así:

"Querido niño,
nuestro amor,
serás tu mismo,
tu propio amor.

Cuánta gente amó para que nacieras,
cuánta vida, sueños, noches de pasión...
Hubo también momentos muy duros,
que se curan desde el corazón...

De los ojos de Goya,
a la honradez de papá,
de la fuerza del campo
a la huida a la ciudad,
de la voluntad de Ofe
a la rebeldía de mamá,
la seriedad de Pedro,
cariño de Soledad,
la belleza de Petra,
Pura y su serenidad,
la manita de Luis,
Javi y la musicalidad.

Siempre te acompañarán,
siempre te acompañarán,
tu camino seguirás
y siempre recordarás
cuál es la línea ancestral
que te une a los demás..."

Rosa iba intercalando canciones de sus discos y las bailábamos con alegría. ¡Qué bonito! Y es que sus canciones mezclan espiritualidad y sensualidad, quizás por eso mismo llegan tan adentro. He de decir que yo no creo en Dios ni en ningún ser cuya existencia no pueda ser probada, pero sí me considero una persona espiritual, a mi manera. Quizás sea una forma de relacionarme con las ideas y sentimientos trascendentes como el amor y la libertad, de unir el mundo interior, sólo existente para mí en una base material, con el mundo exterior: la naturaleza, los otros seres humanos, el universo...

Gracias a las compañeras de taller y sobre todo a Rosa, por todas las canciones para nacer, vivir, morir, parir, despedir y amar.