miércoles, 30 de noviembre de 2011

Descubriendo la hormona del amor.

Hace unos años quizás todo eso de la oxitocina como hormona del amor me habría parecido una tontería. Incluso si alguien me hablara de la relación entre el parto y un mundo sin violencia diría "muy poético pero no es real". Parece ser que algunas cosas han debido de cambiar dentro de mi porque ahora me parece apasionante y es que, la hormona del amor interviene en el parto pero también en el sexo, en el orgasmo. ¿Es posible que una hormona corporal humana esté relacionada con la deriva de nuestra civilización? Michel Odent tiene mucho que aportar sobre este tema y mañana estará en Madrid. Aquí os dejo algunas de sus charlas:







La oxitocina sintética es muy usada en los hospitales para inducir o acelerar el parto (sí, yo también me pregunto por qué hay que acelerarlo). ¿Perderemos las mujeres nuestra habilidad para segregarla de forma natural? ¿Afectará al mundo en el que viviremos y a sus nuevos habitantes?

Sobre la oxitocina también nos habla un ginecólogo-matrón español, Emilio Santos Leal, que incluso cita un estudio escandinavo sobre la posible vinculación con el autismo.

http://porunpartorespetado.espacioblog.com/post/2009/04/30/es-malo-provocar-parto

Sobre el papel del padre en el parto:



Y sobre usos criminales:





¡Y un video sobre un estudio sobre hombres que inhalaron oxitocina! ¿Estarán las farmaceuticas preparando nuevos productos para hombres sin empatía y competencias sociales? ¡Patético!


Siento hacer publicidad a esta web-basura sobre estudios pseudocientíficos y comerciales de la oxitocina pero por otro lado creo que es necesario ver lo que se cuece en el mundo aunque no nos guste...

http://oxytocincentral.com/

¡Por tan sólo 100 dólares al mes! Terrible... Pero dicen algo interesante: la oxitocina es la hormona "contraria" al cortisol, la hormona del stress y la ansiedad.



Termino con otro video de Michel Odent en el que dice que estamos en un momento de cambios drásticos en la ciencia. De repente, diferentes estudios han convergido en darse cuenta de que el contacto piel con piel nada más nacer es bueno, que el calostro es maravilloso para el bebé (antes de la leche sale el calostro) y dice que la costumbre de separar al niño de la madre al nacer tiene 4.000 años y se encuentra en los cinco continentes. Esto contrasta con la visión que yo tenía hace poco, quizás influenciada por la lectura de los libros de la comadrona Consuelo Ruiz, en la que el parto comienza a ser pseudocientífico cuando se quita de en medio a las matronas y se otorga el poder a los médicos en los hospitales. Michel Odent parece decirnos que la verdadera ciencia demuestra que es lo lógico y que lo que se hacía antes (y ahora) no es lo más apropiado aunque tenga el disfraz de "científico". Supongo que la ciencia se puede utilizar para crear drogas sintéticas recreativas basadas en la oxitocina a 100 dólares o la ciencia puede ayudarnos a crear nuestra propia oxitocina de forma natural basándonos en el amor. Como siempre, nada es neutral y se basa en concepciones ideológicas o éticas de partida.


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